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Los Bottini

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El alma subterránea

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Bajo el calor de los ladrillos rojos de Siena, se extiende un mundo silencioso y húmedo: los Bottini. Esta increíble red de acueductos subterráneos, de más de 25 kilómetros de largo, fue excavada a mano a lo largo de los siglos para abastecer de agua a la ciudad, un recurso escaso para un centro edificado sobre colinas áridas y lejos de grandes ríos.

Caminar por el interior de estos túneles, de poco más de la altura de un hombre y tan estrechos como los hombros, es una experiencia adrenalínica y fascinante. Se puede admirar el ingenio de los "arquitectos" medievales que, siguiendo la pendiente natural del terreno, lograron que el agua llegara hasta las fuentes monumentales de la superficie, como Fontebranda.

El silencio, interrumpido solo por el goteo del agua, y la vista de las concreciones calcáreas hacen de la visita a los Bottini un viaje único. Es el tributo a la tenacidad y a la inteligencia de un pueblo que supo adaptar la naturaleza a sus necesidades, construyendo una ciudad invisible que es el espejo de la esplendorosa ciudad que todos conocemos.

el consejo

la curiosidad

la atracción

Preparación para la Visita: Los Bottini son un ambiente muy particular: la temperatura es constante en torno a los 15°C con una humedad del 90%. Es imprescindible llevar calzado de senderismo impermeable o botas de agua, ya que a menudo se camina sobre unos pocos centímetros de agua, y traer una chaqueta ligera incluso en pleno verano. Si sufre de claustrofobia, valore bien la visita, ya que los pasajes son estrechos y cerrados.

El Ramo de Fonte Gaia: Es el tramo más célebre y sugerente del acueducto. Recorriendo este pasaje subterráneo, se llega justo debajo de la Piazza del Campo, donde el agua se recoge antes de brotar en la fuente monumental. Es una emoción increíble saber que te encuentras exactamente bajo los pies de miles de turistas que lo ignoran, en el corazón secreto de la ciudad.

Los "Guerchi" y la Leggera: Los guerchi eran los obreros que excavaron los Bottini. Cuenta la leyenda que muchos de ellos, al trabajar durante demasiado tiempo en la oscuridad y el silencio, empezaban a oír voces y ruidos misteriosos atribuidos a la "Diana", un mítico río subterráneo que se creía que fluía bajo Siena. Esta creencia ha alimentado durante siglos el folclore y el misterio ligado a los subterráneos seneses.

Información turística

Reserva Obligatoria: Las visitas son extremadamente limitadas para proteger el lugar. Deben reservarse con meses de antelación a través de la asociación "La Diana" o del Ayuntamiento de Siena.

Duración: El recorrido estándar dura aproximadamente una hora y media. Se requiere una agilidad física razonable para moverse por los tramos más bajos y estrechos.

Acceso: El punto de encuentro para las visitas guiadas varía según el ramo elegido, pero suele comenzar cerca de fuentes históricas como la Fonte Nuova d'Ovile o la Fonte di Pescaia.